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El libro negro del programador – Rafael Gómez Blanes

Título: El libro negro del programador
Autor: Rafael Gómez Blanes
Editorial: Autoeditado
Género: Autoayuda – Informática
Páginas: 201
Formato: 1 tomo
Sinopsis:

El siglo XXI es el de la sociedad de la información y las nuevas tecnologías: todo ello no sería posible sin la enorme industria del software que le sirve de base.

No obstante, los desarrolladores de software no aprovechan todas las oportunidades para desempeñar una carrera profesional de éxito, cometiendo siempre los mismos errores una y otra vez. Un buen proyecto software tiene que ver con habilidades creativas y artísticas más que aquellas necesariamente técnicas.
El Libro Negro del Programador muestra qué distingue a un programador neófito de quien actúa y trabaja profesionalmente.
En la era del emprendimiento y de la nueva economía, el desarrollo profesional de software es su pilar fundamental. Si como programador quieres llegar a ser no sólo bueno sino profesional, no puedes dejar de conocer las gemas de sabiduría que contiene El Libro Negro del Programador.

Como y cuando: No recuerdo muy bien cuando lo compré, no se si fue por mi cumpleaños o antes, pero estoy segura de que ya hace unos meses. Estaba leyendo código limpio de Robert C. Martin y amazon me lo recomendó, le hice caso a la sugerencia y me lo compré. Después me atasqué en la mitad del otro y decidí empezar este que parecía menos denso. Cuando terminaron mis vacaciones de navidad me volví a atascar, esta vez con este, y lo terminé una semana y pico más tarde de lo que esperaba, por eso publiqué la entrada de la semana pasada sobre uno infantil, me parece que los infantiles van a ser unos buenos comodines para libros grandes y parones de lectura.

No es que haya una trama en si, nos va contando sus descubrimientos laborales a lo largo de su carrera profesional, las conclusiones a las que ha ido llegando, algunos consejos. Tampoco esperes consejos muy directos, son más bien genéricos para mejorar en la profesión, nada de código, ni metodologías concretas, todo muy abstracto para que decidas dependiendo del proyecto o situación.

El ritmo no está mal, pero algún capítulo se me hizo algo pesado y repetitivo. al final solo quería terminar.

La extensión, bueno, se me hizo largo, hubiera preferido que fuera más al grano y no se repitiera tanto.

El formato impreso no está mal, las páginas se me hicieron muy densas, igual el interlineado no era el adecuado.

En conclusión es un buen libro para principiantes, para que se sitúen en el entorno de la profesión y no llevarse muchas sorpresas. A mi no me descubrió nada nuevo desgraciadamente, ya son unos cuantos años en el sector, ya no soy una novatilla y me he encontrado a compañeros y gestores de todos los estilos. Igual si no tuviera confianza con compañeros con los que he hablado de estos temas me hubiera valido para confirmar mis sospechas, pero como son temas que ya hemos hablado mucho pues ni eso.

Para finalizar he encontrado una contradicción que no me ha gustado mucho, en el capítulo de los arquitectos nos dice que no se puede estar al día de todo que nos centremos o no seremos buenos en nada y, posteriormente, en el capítulo sobre el inmovilismo nos dice que deberíamos estar siempre al tanto de todo, puf… ese capítulo me da para escribir un post aparte.

No lo puedo evitar, a pesar de haber dicho que iba a ser lo último necesito aportar mi visión y soltar un poco de bilis sobre lo de acomodarse.  Es muy fácil decir cuando te acomodes en un proyecto o veas que te estancas cambia de proyecto, cambia de empresa, muévete y fórmate, pero no es tan simple hacerlo. Cambiarte de proyecto puede ser relativamente fácil en una empresa grande, en una pequeña no lo creo, el resto de consejos los veo mucho más complicados. Es fácil reconstruir tu carrera profesional cuando eres un recién titulado, puedes probar a cambiar de empresa una vez al año, moverte de lugar, viajar, pero cuando ya tienes una familia que depende de ti no es tan fácil jugártela, ni tan recomendable. Por cierto, si te quieres quedar en una ciudad al final todos nos conocemos y cuando ya has pasado por el 75% de las empresas del sector igual encontrar la siguiente ya no es tan fácil. Ser freelance, suena precioso, pero en todos los proyectos en los que he estado, a no ser que viniera como formador un corto periodo de tiempo, hubiera sido un falso autónomo. Vamos, todo depende un poco de la situación de cada uno, si eres libre o tienes  al alguien que se ocupe de tu familia puedes experimentar y hacer crecer tu currículo con nuevas empresas y tecnologías. Pero yo no veo nada de malo en quedarse en una empresa y campo en el que estés cómodo, siempre que cuando te toque cambiar estés dispuesto a hacerlo y salir de tu zona de confort hasta encontrar la nueva.

Nota: 6:

  • Trama: 6
  • Ritmo: 5
  • Extensión: 7
  • Formato: 6
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